Se me ocurre que aquí debo proporcionar una descripción complicada que defina de una sola vez la existencia de este blog. Lo cual podría resultar un poco difícil. Y la verdad no busco que mucha gente me ame o ame lo que amo… solo quiero compartir. Ojala una cantidad limitada de población le logre interesar el adentrarse en un poco de lectura “incomoda” y en lo que es para mí y para muchos, agradable visualmente. A ti visitante te debo una explicación y aquí esta: “Focus” carece de propósito específico pero su cualidad es él enfoque.
FIELD is a studio for digital art and graphic design based in London.
Led by Marcus Wendt and Marcus Wendt, FIELD uses computational design, interactive technology, and generative strategies to create images with a life of their own.
Inspired by the patterns of nature and the dynamics of life, FIELD‘s visuals take up on our shared ideas of the world. Familiar motifs appear in a world of abstraction and imagination in their poetic and associative works.
Their projects take shape in illustration and animation, interactive installations and realtime generative visuals. FIELD has created work for global brands and cultural institutions, while their experimental films and installations have been shown at festivals and galleries around Europe and in the U.S.
I was noticing the more you look at everything—this table, the objects on it, the refrigerator, this room, your nose, the, the world—suddenly, you realize that there’s some kind of cosmic harmony of shapes and sizes. I was just wondering why. I don’t know why that is; I know that it is.
Hablar de cine italiano siempre es un placer. Hablar de Bertolucci, por consiguiente, resulta ser un placer y también un privilegio, aún más considerando su universalidad, su intenso trabajo situado en las profundidades de la experencia humana, fijándose especialmente en los aspectos políticos y religiosos que nos otorgan trascendencia. El director de clásicos como El último emperador y Novecento, recibió la semana pasada la Palma de Oro honorífica en Cannes (ver enlace) por su obra ya distinguida e impecable que, a pesar de los problemas médicos que lo tienen postrado en una silla de ruedas, se niega a claudicar. Su trabajo ya ha sido ampliamente reconocido, sus ideas ya han alcanzado el éxito y la inmortalidad, pero aún así resulta posible que este gran director todavía nos tenga algo que decir. Parece que queda Bertolucci para rato.
Pero, en esta ocasión, conviene centrarnos en la que fue su última película publicada: Soñadores. Esta obra, ambientada en la primavera francesa de Mayo del 68′, es una interesante alegoría sobre el amor y la libertad, ubicada en un periodo histórico lleno de cambios políticos y culturales. Aunque claro, Bertolucci no se limita a eso, y se resiste rotundamente a rodar un panfleto. El trabajo de los grandes directores siempre consiste en lograr una historia vibrante, con personajes complejos e impredecibles y con guiones llenos de sorpresas. Soñadores cumple, precisamente, con todo esto, además de transmitirnos la emoción, la pasión por el cine y la celebración extasiada de la vida, sensaciones que se logran respirar a lo largo de toda la cinta.
Matthew (Michael Pitt) es un joven norteamericano que conoce a Isabelle (Eva Green) y Theo (Louis Gardel) en medio de las revoluciones culturales de París, en 1968. Desde el comienzo, su relación estará marcada por los gustos cinematográficos, que en esa época estaban notablemente influenciados por la nouvelle vague, representada por grandes directores como Jean-Luc Godard, François Truffaut, entre otros. Los jóvenes se conocen, tras intercambiar miradas por un tiempo, en una revuelta organizada por una popular cinemateca parisina. Isabella es una interesante e histriónica muchacha que llama de inmediato la atención de Matthew, y con el consentimiento de su hermano Theo, la joven invita al forastero a hacerles compañía mientras sus padres se van de vacaciones, dejándoles la casa sola por un tiempo. Este resulta ser el génesis de la locura total, un carnaval desenfrenado a través de las calles de París.
La gracia de este grupito precoz, contagiado con el idealismo y las ansias libertarias de la época, es la pasión y la abnegación con que viven cada día. Todo parece nuevo para ellos. Se niegan con furia a crecer, a perder el añorado fuego de la juventud, y Matthew no puede hacer nada más que maravillarse y dejarse llevar por la corriente revolucionaria de estos dos curiosos hermanos. Los tres serán protagonistas de inolvidables descubrimientos sexuales, de diálogos interesantísimos sobre política, cine y sociedad, y de diversos momentos entrañables que quedarán grabados en la retina del espectador. Soñadores es, sencillamente, una receta para no envejecer nunca, no apta para cobardes, anticuados y conservadores. Es un vertiginoso acercamiento a la vida bohemia de París a fines de los años 60′, al ritmo de una banda sonora que seguramente te volará la tapa de los sesos.
Bertolucci, guiado quizá por su alma rebelde y un inagotable amor a su oficio (evidenciado en los múltiples guiños y homenajes al cine clásico) (ver foto), nos deja esta joyita para despertar en nosotros las ganas de vivir, de luchar incansablemente por nuestro derecho a ser libres. Ni el descorazonador final nos deja acorralada la esperanza. Hay que lograr que el mensaje trascienda incluso más allá de la realidad misma. Salvador Allende señaló alguna vez que “ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”. Después de ver este film, es imposible no darle la razón al Compañero Presidente. Les dejo la invitación.
La banda sonora esta compuesta por música de época (finales de los 60), Janis Joplin, Jimmy Hendrix, The doors, etc.
La fotografía de la película es muy buena, además de entretenida, ya que frecuentemente hay juegos entre la cámara y algunos espejos situados en el set.
Enfermo llegué y para componerme ando de vago
No me des tu obediencia
por que te enseño mi cuerpo de lobo
a donde la piel estuvo debil
con una hambre que no me deja cantar
En mi vida,
el oscuro me mantiene
cuando yo te vi
en la lluvia me prometistes tu sangre
Yo no me quedo en mi vida
el oscuro me mantiene
cuando yo te vi
en la lluvia me prometistes tu sangre
yo no me quedo
Y ya que caiste de este mundo
cargo una navaja dios mio para ti
Cuantas veces me mordiste
y cuantas veces yo me fui
Y ya no me estoy enamorado
con tus mentiras
el infierno me duermo
por que el infierno es la unica verdad
En mi vida,
el oscuro me mantiene
cuando yo te vi en la lluvia me
prometistes tu sangre
Yo no me quedo en mi vida
el oscuro me mantine
cuando yo te vi en la lluvia me
prometistes tu sangre yo no me quedo
Estrella de la mañana
Samael te persigo a ti
y si me quedo sin alas
ademas me muero por ti
Estrella de la mañana
Samael te persigo a ti
y si me quedo sin alas
ademas me muero por ti
Estrella de la mañana
Samael te persigo a ti
y si me quedo sin alas
ademas me muero por ti
Estrella de la mañana
Samael te persigo a ti
y si me quedo sin alas
ademas me muero por ti
Estrella de la mañana
Samael te persigo a ti
y si me quedo sin alas
ademas me muero por ti